El cuidado de nuestra piel ocupa una buena parte de nuestro tiempo y nuestra atención, y lo merece, porque es un espejo de nuestra salud y nuestra forma de vivir. Pero también sufre con todo lo que nos pasa: el estrés, las preocupaciones, la contaminación de nuestro entorno. Nuestro tejido cutáneo es una realidad viva, dinámica, que se va regenerando continuamente para mantenerse en un estado óptimo, pero hay muchos factores que van dejando huella en ella: manchas por el sol, pequeñas cicatrices, enrojecimientos. Una buena ayuda para limpiar y sanear las capas externas de la piel para desprender de ella las células muertas es el peeling químico facial.

¿En qué consiste el peeling químico facial?

Llevamos años escuchando hablar de este tratamiento que podría simplificarse como una exfoliación profunda. El peeling químico facial tiene en su composición agentes como ácido glicólico y ácido cítrico. Esto provoca una alteración limitada y controlada de la epidermis con la finalidad de estimular su descamación y relanzar la renovación celular.

A través de este proceso se mejoran ciertos defectos de la apariencia de la piel, como manchas, arrugas y líneas tanto debidas al envejecimiento como al fotoenvejecimiento, se atenúan las imperfecciones y se consigue más luminosidad. Unos beneficios que prácticamente todas podríamos disfrutar ya que es un tratamiento facial recomendable para todos los tipos de pieles.

Beneficios de este tipo de tratamiento facial.

El peeling químico es uno de los tratamientos médicos de rejuvenecimiento facial más habituales y populares en los centros de Medicina Estética. Sin embargo, es el médico especialista el que tiene que recomendar este tipo de tratamiento.

El principal objetivo del peeling es quitar todas las células dañadas y envejecidas para estimular un recambio celular. Con este tratamiento se logra eliminar las células envejecidas y dañadas y a la vez estimulamos que salga piel nueva, de tal manera que hacemos un recambio de piel.

Desde un punto de vista estético la piel queda mucho más lisa y suave, más homogénea, atenúa las manchas de la piel y queda mucho más luminosa y más fresca al quitarle toda esa carga.

El peeling está indicado para todo tipo de público y de todas las edades. La recomendación es que se haga en épocas de baja insolación, como en invierno. Por tanto, una vez acabes tus vacaciones estivales sería un buen momento para realizarse un peeling.

También es un tratamiento ideal para ser complementado con otras técnicas, como la mesoterapia con vitaminas.

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